Visión del programa de gobierno

Un diagnóstico de los principales problemas de nuestra sociedad se puede resumir en tres elementos:

  • El agrietamiento de la institucionalidad democrática que se refleja en: Una excesiva concentración del poder, El manejo clientelar del Estado, Funcionamiento deficiente de las instituciones, Crisis de la institucionalidad del sector público, entre otros.
  • El modelo de crecimiento económico ha impedido que el proceso de desarrollo económico y social beneficie a la población. Se ha creado una dinámica económica basada en: Exportaciones de poco valor agregado, Pocos y precarios empleos con predominio de la informalidad, Endeudamiento público, entre otros.
  • El agrietamiento institucional, la concentración del poder y la dinámica de un modelo económico excluyente provoca: pobreza generalizada, desigualdad, exclusión y marginalidad que debilitan los precarios niveles de seguridad humana (salud y seguridad pública), deteriora la cohesión social y territorial, así como el acceso a las oportunidades. Se produce así un “círculo vicioso”: el agrietamiento institucional, profundiza la pobreza y la desigualdad que refuerza el modelo económico excluyente el cual agrieta aún más la institucionalidad.

 

El cambio que viene

El “mito del progreso” evalúa el “éxito” por el crecimiento del producto interno bruto y no por el bienestar de las familias en su día a día. Esa visión crea un gobierno para unas élites y el grupo gobernante, mientras excluye a las grandes mayorías.

Terminar con el “mito de progreso” basado en las cosas, y toda su herencia de pobreza, marginalización, exclusión y desinstitucionalización del país, exige cambiar el paradigma de las políticas públicas, la economía y las instituciones para hacerlas más incluyentes. Ello implica entender el desarrollo como un proceso donde la gente logre una cotidianidad con calidad y seguridad.

En este sentido para nosotros en el Partido Revolucionario Moderno el desarrollo es lograr para cada familia de la República Dominicana:

  • Un trabajo decente, estable y que permita cubrir las necesidades vitales del trabajador o trabajadora y su familia.
  • Alimentarse adecuadamente.
  • Tener acceso a un techo digno, calles asfaltadas y zonas verdes
  • Acceder a un servicio de salud que funcione, con calidad y trato humano.
  • Disponer de electricidad permanente, las 24 horas del día.
  • Tener escuelas públicas con un currículo que promueva la calidad y prepare a los y las jóvenes para desplegar todo su potencial
  • Con igualdad de oportunidades para las mujeres y superar la violencia de género.
  • Con cobertura y acceso a Internet de banda ancha para potenciar la educación y la productividad.
  • Acceso a agua potable por tuberías en la casa.
  • Vivir en una ciudad con sistemas de alcantarillado sanitario y drenaje pluvial.
  • Tener orden en el tránsito y respeto en las normas. Acceder al sistema de justicia en espera de imparcialidad e independencia.
  • Sentirse protegidos por la policía.
  • Tener un sistema político que actúe como un verdadero mecanismo de representación de la ciudadanía, que rinda cuentas y sea respetuoso de las leyes.
  • Disfrutar de un Estado de derecho, donde cada ciudadano sea igual ante la ley.
  • Entre otros muchos aspectos que contribuyen a mejorar la calidad de vida de la gente y den seguridad.

 

Para eso haremos realidad un cambio en tres niveles fundamentales:

  • Empoderemos a los ciudadanos y ciudadanas
  • Construyendo capacidad productiva (Un sector agropecuario moderno, Reactivar al sector industrial, El turismo una oportunidad, entre otros.)
  • Un nuevo enfoque en el diseño de las políticas públicas para mejorar la calidad de vida de las personas

 

Construir equidad a través de un nuevo modelo de política social

Para el PRM las políticas sociales deberán contribuir a la materialización de los derechos, a la creación de ciudadanía y a mejorar la dotación de capacidades para producir eficientemente y generar riquezas. También debe apoyar a grupos poblacionales que están en condiciones de vulnerabilidad, a proteger contra riesgos evitables, a garantizar una distribución de oportunidades en lo territorial, social y de género que sea equitativa y apoyar el empoderamiento de las personas.

En estos lineamientos generales solamente nos referimos a tres dimensiones de la política social:

  • La salud
  • La educación y
  • Protección social.